Entrevista: ÁNGEL MIRALLES Y LUISA HUIDOBRO, PAREJA DE BAILE EN SILLA DE RUEDAS

Ángel Miralles y Luisa Huidobro son matrimonio y además pareja de baile en silla de ruedas. Se conocieron allá por los años 80, gracias a su afición por la radio, y posteriormente empezaron a jugar a básquet en silla de ruedas dado que ambos son afectados de polio. “En aquella época era difícil acceder a casi todo, especialmente al mundo laboral y del mismo modo al mundo del deporte si tenías una discapacidad, tanto por falta de independencia económica como por falta de información”, coinciden. “Siempre nos ha gustado el deporte, pero tras varios años en el básquet tomamos la decisión de dejarlo, pues nuestros dos hijos en aquella época estaban en edad escolar, con sus correspondientes actividades extraescolares, y nos faltaba tiempo”.

¿Cómo os iniciasteis en el mundo del baile en silla de ruedas?

Acudimos a unas jornadas de deporte inclusivo y una de las actividades que había ese día era baile en silla de ruedas. Nos encantó, desconocíamos que existiera este deporte, pero cual sería nuestra sorpresa al descubrir que además venían de una escuela de baile llamada FIPBALL, situada en nuestro propio pueblo y que tenía profesorado cualificado que impartía clases de esta modalidad.

Así fue como empezamos en el baile deportivo modalidad Wheelchair (baile en silla de ruedas), a finales de 2014. En los inicios bailamos dos modalidades cada uno: COMBI, en el que uno de los bailarines de la pareja ejecuta el baile de pie mientras el otro bailarín de la pareja ejecuta el baile en silla de ruedas, y DÚO, donde ambos bailarines de la pareja ejecutan el baile en silla de ruedas.

¿Qué significa para vosotros el baile en silla de ruedas?

El baile para nosotros, al igual que para cualquier persona, es un deporte completo y alegre que te mantiene activo y te ayuda a mantenerte en forma. También es importante que colabora a cuidar tu imagen (control de peso, por ejemplo) y el hecho de realizarlo en pareja refuerza nuestro vínculo aún más si cabe. Además, también te permite viajar y con ello conocer otras personas y lugares.

¿Cuánto tiempo de entrenamiento le dedicáis? 

Al igual que cualquier deporte, este en concreto requiere mucha dedicación entre horas de clase para montar las coreografías, técnica y muchos entrenamientos. Al realizar las dos modalidades de baile (combi y duo), vamos todos los días de la semana a entrenar, excepto uno, y también los fines de semana. Uno o dos días de clase y el resto, entrenamiento.

¿Qué tipo de baile realizáis? ¿Y cuál preferís?

Nosotros bailamos la modalidad de latinos, con los cinco bailes que incluyen: samba, chachachá, pasodoble, rumba y jive (rock). En cuanto a cual nos gusta más, Ángel tiene preferencia por la rumba. A Sara, que es la pareja de baile de Ángel en la modalidad duo le gusta más la samba, y yo prefiero el jive (rock), aunque también me gusta la rumba. La modalidad de estándar, al menos por el momento, no la bailamos.

 

¿Realizáis muchas actuaciones al año? ¿En qué tipo de eventos mayoritariamente?

La verdad es que realizamos bastantes actuaciones en el transcurso del año, la mayor parte de ellas donde residimos, y otras en jornadas de inclusión deportiva, para las que nos llaman de diferentes municipios. También realizamos un promedio de dos o tres exhibiciones anuales en todo el circuito de baile de la federación catalana y española. Y decimos exhibiciones porque no podemos competir, al no haber más parejas de baile en silla de ruedas.

¿Cómo valoráis la situación actual del baile en silla de ruedas en España? ¿Y a nivel internacional?

Muy a nuestro pesar, la situación no es buena. Hay muy poca implicación e interés por esta disciplina deportiva, y un claro ejemplo es la imposibilidad que comentábamos de organizar competiciones, tanto a nivel autonómico como estatal, por la falta de parejas de baile. A cambio, se nos permite realizar alguna exhibición.

En Europa y en el resto del mundo, en cambio, es un deporte más, que se cuida y se valora, de manera que hay grandes campeonatos de baile y muy buenos bailarines. Ojalá en un futuro, que esperamos no sea demasiado lejano, España se ponga a este nivel de actuación e implicación. Esperamos que al menos futuros bailarines españoles puedan disfrutar en las mismas condiciones que los bailarines de a pie de la alegría, belleza y sensación de libertad que nos da el baile.

¿Qué baile no habéis realizado todavía y os gustaría realizar?

En lo correspondiente a bailes latinos hemos tocado casi todo, aunque Ángel tiene como objetivo bailar un buen tango (jajaja), y quien sabe, a lo mejor nos atrevemos a tocar la modalidad estándar.

¿Hay alguna actuación de la que guardéis un recuerdo especial?

Con especial cariño, que además nunca se borrará de nuestra memoria, recordamos una rumba preciosa, la canción es italiana y se titula “Ho bisogno d’amore”. La bailamos en la boda de nuestra hija como regalo sorpresa, les encantó.

Habéis actuado en las inauguraciones de las tiendas Técnico de Salud de Mataró y Mahón, ¿cómo valoráis estas experiencias?

La experiencia de nuestras actuaciones en las inauguraciones de estas tiendas Técnico de Salud fue muy buena. Destacamos especialmente la atención y dedicación que en todo momento el equipo de Técnico de Salud tuvo con nosotros para facilitarnos la labor y que estuviésemos lo más cómodamente posible, como así fue y por lo que les estamos realmente agradecidos.

¿Qué tipo de problemas encontráis mayoritariamente en vuestro día a día con silla de ruedas?

A fecha de hoy, hemos de valorar lo positivo, que es mucho con respecto a los años en los que éramos niños o adolescentes, cuando a duras penas podíamos salir de casa. Ni que decir tiene que siempre hay cosas que mejorar, especialmente en cuanto a barreras arquitectónicas (transporte público, hoteles adaptados, parques naturales etc.), pero creemos que se va por el buen camino en este sentido.